SOCIAL MEDIA

Más de La Misi en tu Inbox

domingo, 15 de diciembre de 2019

Lo que no se dice de ser una maestra en las redes sociales

Hace unos meses publiqué una versión de esta publicación en mi cuenta de Instagram (puedes ir allá para leerla en inglés), y me sorprendió la cantidad de personas que me agradeció el haberme desahogado a través de estas líneas. Leyéndolo meses después y a unas semanas de terminar el año, me doy cuenta de que las cosas no necesariamente se vuelven más fáciles al pasar el tiempo.

El 2019 ha sido un año súper retador, y me siento bastante lejos de ser la maestra perfecta. He fallado en algunas de mis metas para antes de terminar el año (tanto en el aspecto del magisterio como en mi negocio), y la verdad es que llevo semanas en una especie de estancamiento. No he creado nada nuevo, así que no tengo mucho que publicar; estoy en evaluaciones finales, así que no tengo mucho que mostrar de mi clase (los exámenes no son muy divertidos). Lo que quiero es tomarme un buen descanso a ver si me llega ese "boost" de productividad e inspiración que necesito para hacer las cosas que me gustan.

Quizás, si lo hubiera pensado mejor, hubiese hecho ciertas cosas diferentes, para exponerme menos. 

Cuando decidí abrir mis cuentas de negocio en las redes sociales (principalmente Facebook e Instagram, aunque tengo otras inactivas por ahí), jamás pensé que tanta gente estuviese interesada en lo que tenía que compartir. Quizás, si lo hubiera pensado mejor, hubiese hecho ciertas cosas diferentes, para exponerme menos. Pero lo cierto es que no me puedo quejar... Aprecio mucho a mis seguidores, e interactuar con ustedes y con otros profesionales en mi área me ha traído muchas bendiciones.

Sin embargo, tengo que compartir lo que no me encanta de ser una maestra en las redes sociales. Tómalo como un desahogo, o tal vez como una advertencia si es que te has enamorado de la comunidad de maestros en IG/FB y quieres probar el agua. A continuación publico en español el mensaje que compartí en mi Instagram el pasado agosto:

La realidad de ser una maestra en las redes sociales

Las desventajas de ser una maestra creativa en las redes sociales son muchas:


• Hay personas que piensan que solo queremos hacer dinero, especialmente si eres vendedora de recursos educativos. La verdad es que no me importa mucho esa opinión, pues sé que no es así. Hago un servicio que muchos maestros aprecian, y que impacta positivamente a muchos estudiantes. Tú eres de los míos.

• Corres el riesgo de que tus alumnos, y sus padres, te encuentren. ¿Qué se le va a hacer? A veces los maestros pensamos que lo único en lo que somos buenos es enseñar (lo que en sí mismo NO es poca cosa, superhéroes que me leen). Descubrí, tras un largo tiempo de sentirme así, que a través de estas plataformas, puedo compartir lo que hago, influir positivamente en los maestros que buscan ideas, ayuda, o que simplemente necesitan encontrar a alguien con quien identificarse, en una profesión que a menudo está plagada de ingratitud. Y también descubrí... ¿por qué no?... que puedo ganar dinero extra, y siendo una maestra puertorriqueña mal pagada, no creo que deba avergonzarme por eso. Además, me siento INCREÍBLE sabiendo que soy una mujer emprendedora, y más aún porque lo que hago tiene el potencial de ayudar a muchos.

¿Por qué será que cuando alguien inicia un negocio, se considera una gran hazaña, pero cuando un maestro busca ganar dinero extra haciendo lo que es su especialidad (currículo), no puede porque se supone que debemos compartir todo de forma gratuita? Avísenme cuando Houghton Mifflin o Santillana les regalen sus libros al Departamento de Educación ...

Lo que decido compartir por las redes es a menudo solo lo bonito. 

• La gente espera que seas una experta en todo y que seas una maestra perfecta. Uf ... esta es la desventaja más difícil de superar. Porque incluso en mi octavo año de enseñanza, tengo muchas debilidades. ¡Hay tantos otros que son mejores que yo! Hace poco leía algunos párrafos de mis alumnos donde describían a su maestro favorito. Confieso que, al leerlos, comencé a sentirme muy, muy pequeña. ¡Pero estoy tan orgullosa de esos maestros que incluso desde el anonimato dejan una huella profunda en sus alumnos (y siento un poquito de envidia, también)!

En las redes sociales, te expones a muchas preguntas de maestros que se sienten muy inseguros: sobre el manejo de su clase, su "falta" de creatividad (no les creo), el bajo rendimiento de sus estudiantes, la dificultad en la planificación... Bueno, quiero decirte que NO soy la maestra perfecta, y es posible que ni siquiera pueda responder a tu pregunta satisfactoriamente. Lo que decido compartir por las redes es a menudo solo lo bonito. Y no lo hago para ocultar la realidad. ¡Es que creo que los pequeños triunfos deberían destacarse! Si decidiera resaltar lo malo, solo sería una facilitadora para la depresión. Porque si "La Misi de Español" es un desastre, ¿qué me va a salvar a mí?

Bueno, en honor a la verdad, te diré tres cosas en las que soy un pequeño desastre:


Planificación. Lo odio, es difícil para mí, y si trabajara en una de esas escuelas que piden los planes formales los lunes, estaría sin trabajo hace tiempo. (Shhh ...)

Organización. Este año comencé las clases muy feliz porque mi salón estaba hermosamente decorado, organizado, y se podía ver mi escritorio. Bueno, déjame decirte que, apenas dos semanas adentrados en el curso escolar, pasé tremenda vergüenza con mis alumnos de sexto grado cuando, no por uno, sino por DOS días escolares consecutivos, en medio de la clase, no encontré las copias que sabía que había hecho EN NINGÚN LUGAR. Así que tuve que poner a los estudiantes a hacer algo no planeado mientras hacía nuevas copias con mi humilde impresora personal. Y sí, los encontré más tarde.

He cometido errores y he insistido en que tengo la razón. Como cuando les dije a mis alumnos que la forma imperativa correcta era "merenden" en lugar de "merienden". Han pasado 3 años y todavía me avergüenzo cuando recuerdo que nunca admití mi error ni me disculpé con ellos.

Oh Dios, ser maestra en las redes sociales es algo serio... conlleva mucha responsabilidad, pero también muchas satisfacciones. Gracias a todos por seguirme y ser mis animadores y amigos virtuales. Nunca olvides que detrás de estas líneas hay una mujer real, una maestra imperfecta, que solo quiere superarse todos los días y ayudarte en tu propio camino para hacer lo mismo.




Si eres un maestro en Instagram, esto es lo que debes saber.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Acentuación divertida, ¡es posible!

Lee para conocer cómo Colorea por acento puede ayudar a tus alumnos.

Esta publicación puede contener enlaces de afiliado, lo que significa que puedo obtener una comisión si decides comprar con mi enlace, sin costo adicional para ti.

No sé tú, pero yo estoy cansada de ver el mismo tipo de ejercicios para practicar la acentuación en libros de texto y cuadernos. Hace varios años pensé en cómo podía enseñar esta destreza de ortografía de una forma menos desabrida. De ahí nació mi primer «Colorea por acento» con una imagen de un pececito, y no he vuelto atrás.

Como en noviembre se celebra la Semana de la Puertorriqueñidad y el Descubrimiento, tuve que inspirarme en mi islita para crear una nueva versión de mi recurso más popular, esta vez con imágenes alusivas a mi bella Borikén. Así que durante el fin de semana pasado terminé «Colorea por acento»… ¡versión Puerto Rico!

Colorea por acento versión Puerto Rico es una forma divertida de practicar acentuación.


Como todos mis «Colorea por acento», este recurso incluye 12 hojas diferenciadas para clasificar las palabras en agudas, llanas, esdrújulas y sobresdrújulas, según la posición de la sílaba tónica, utilizando colores. Es una actividad muy divertida para estudiantes de Español de casi todos los niveles.

Practicando acentuación de forma diferenciada



Cuando digo que este recurso es diferenciado, ¿a qué me refiero? En primer lugar, cada set trae tres imágenes para revelar, y la cantidad de palabras por imagen también varía. Así que puedes seleccionar la imagen con menor cantidad de palabras para tus alumnos con mayor dificultad, y la de más palabras para los que requieren un mayor reto.


Veamos un ejemplo. Las imágenes en la nueva versión sobre Puerto Rico son: una casita del Viejo San Juan, una garita y el coquí taíno. (Yo no les digo la imagen que revelarán con anticipación a los chicos, así que este es nuestro secreto, ¿OK?). Cada una de las tres imágenes viene en cuatro niveles diferentes:

Niveles 1 y 2

Los estudiantes solo clasifican las palabras en agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. Las palabras que así la llevan, tienen su tilde. Por lo tanto, estos niveles pueden ser más fáciles, porque las tildes facilitan la identificación de la sílaba tónica. El Nivel 1 tiene 35% menos palabras que el Nivel 2. Por lo tanto, es el más fácil de todos.


Niveles 3 y 4 

En estos niveles, todas las palabras van escritas sin tilde, por lo que los alumnos deben probar, no solo que saben identificar la sílaba tónica, sino que pueden aplicar las reglas de acentuación. El Nivel 3 tiene 35% menos palabras que el Nivel 4, por lo que el 4 viene siendo el más difícil de todos los niveles.


Como puedes observar en la foto abajo, la manera en que funcionan los Niveles 1 y 3 para tener menor cantidad de palabras es que, algunos hexágonos, en vez de tener en el medio una palabra para clasificar, le indican al estudiante en letras pequeñitas el color del cual debe colorear dicho espacio.

Existen 4 niveles diferenciados para practicar la acentuación en Colorea por acento.


Cinco ideas innovadoras para utilizar «Colorea por acento»


Tomando en cuenta todas las opciones de diferenciación que ofrecen las hojas en sí mismas, a continuación te brindaré cinco ideas de cómo usar este material educativo con diferentes propósitos y tipos de aprendices.

Usa varios niveles dentro de un mismo grupo. 

Si la destreza que estás enfatizando es solo la clasificación de las palabras, asigna el Nivel 1 a tus chicos con acomodo razonable, y el Nivel 2 a los de la corriente regular. O, si estás trabajando tanto la clasificación como la aplicación de las reglas, puedes asignar el Nivel 3 a los que tienen acomodos, y el 4 a los demás.

Usa el mismo nivel, pero diferentes versiones de imagen. 

Cada imagen varía en cantidad de palabras, así que toma esto en cuenta para los que piensan que es "injusto" tener más palabras que otros. Asígnales a algunos la garita, a otros el coquí, y a otros la casita, o déjalos escoger. ¡A veces me sorprendo con quiénes escogen la versión que tiene mayor cantidad de palabras por clasificar!

En parejas. 

¿Tienes algunos estudiantes a quienes no les emociona la idea de colorear? (Los hay.) ¡Ponlos a colaborar con un amigo! El primero divide la palabra en sílabas usando la tablita provista, ambos deciden juntos la sílaba tónica, y el compañero colorea. Pueden intercambiar papeles a mitad de trabajo. ¡Es colaboración en su máxima expresión!


En grupo, como práctica diaria. 

¡Sí! Esta estrategia me la enseñó mi hermana, habiéndola trabajado con un 3er grado en Estados Unidos. Conecta una cámara de documentos a un proyector, y proyecta la hoja en la pizarra. Al comenzar la clase, pueden discutir de forma grupal entre 1-10 palabras, y hacer que los estudiantes vayan a la hoja a colorear. Cada día, pueden ir haciendo inferencias de lo que creen que hay en la imagen. ¡Los mantendrá motivados la expectativa de ver el producto final de su esfuerzo! ¿No tienes tecnología? Configura tu impresora para imprimir la página en formato de póster a 4 hojas, ponlo en una esquina de tu pizarra y hagan el ejercicio a diario.

Como una actividad para los que terminan rápido. 

Algo te puedo asegurar: ¡siempre habrá alguna hoja de «Colorea por acento» que un estudiante no haya completado! Puedes tener unas cuantas copias disponibles para los llamados "fast finishers", junto a una cajita de crayones o lápices de colores. Es una forma muy productiva de pasar el tiempo. O, imprime una página en versión póster y anímalos a colorear por acento de forma colaborativa, solo porque sí.

Colorea por Acento puede ayudar a diferenciar la práctica de la acentuación.


Espero que estas ideas te sirvan en tu esfuerzo por enseñar acentuación de una forma más significativa y divertida para tus alumnos. «Colorea por acento» Puerto Rico está disponible por su cuenta en este enlace, o en “bundle” con el resto de las versiones aquí.

        



¿Qué tal? ¿Haz usado «Colorea por acento» de alguna de estas formas u otras que no he discutido? ¿Cuál de ellas deseas intentar? ¡Cuéntame en los comentarios!












La Misi de Español